Perros y gatos pasan muchas horas descansando, así que la cama es una de las compras que más influyen en su bienestar diario. Estas son las claves para acertar.
Mide a tu mascota estirada, desde el hocico hasta la base de la cola, y añade un margen para que pueda cambiar de postura. Si duda entre dos tallas, la grande suele ser mejor opción.
Elige una zona tranquila, sin corrientes de aire y donde pueda ver la vida de la casa sin estar en medio del paso. A muchos gatos les gustan además los puntos elevados; a los perros, tener su cama cerca de la familia.
Observa cómo duerme: estirado del todo, un colchón; enroscado, una cuna con bordes; si busca refugio, una cama tipo cueva.
Prioriza el acceso fácil (bordes bajos) y un acolchado con buen soporte para las articulaciones.
Con regularidad, siguiendo las indicaciones del fabricante. Alternar dos fundas facilita mantenerla siempre limpia.